Micropigmentación de cejas
¿Qué es la Micropigmentación de Cejas?
La Micropigmentación de Cejas es una técnica especializada de maquillaje semipermanente que consiste en implantar pigmentos en capas superficiales de la piel para corregir, definir o realzar zonas concretas del rostro.
En nuestro centro trabajamos la Micropigmentación de Cejas como un proceso completamente personalizado. Antes de comenzar, analizamos la estructura facial, el tono de piel, el color del cabello, la forma de los ojos y los labios, además del resultado que desea conseguir cada persona.
La Micropigmentación de cejasnos permite corregir asimetrías, repoblar visualmente zonas con menor densidad, definir la forma y mejorar el equilibrio general del rostro. En nuestro realizamos diseños pelo a pelo, efecto polvo o sombreado.
La duración del pigmento varía según la técnica, el tipo de piel, los hábitos de cuidado y la respuesta individual. Algunos procedimientos pueden requerir un retoque aproximadamente treinta días después para reforzar el color y perfeccionar el resultado.
Proceso de la Micropigmentación de Cejas
La sesión comienza con una valoración personalizada donde analizamos los rasgos, escuchamos el resultado que desea conseguir la persona y seleccionamos la técnica, el diseño y el tono de pigmento más adecuados.
1. Diseño previo. Realizamos un dibujo inicial sobre la piel para definir la forma, la simetría y la proporción. Este diseño permite visualizar el resultado antes de comenzar y realizar los ajustes necesarios.
2. Selección del pigmento. Elegimos la tonalidad de acuerdo con el color natural de la piel, el cabello, las cejas o los labios. El objetivo es conseguir una integración armoniosa y evitar contrastes artificiales.
3. Implantación del pigmento. Mediante un dispositivo específico introducimos el pigmento de forma controlada en la zona seleccionada. La técnica de aplicación varía según se trate de cejas, ojos o labios y según el efecto deseado.
4. Revisión y retoque. Al finalizar, comprobamos la uniformidad, el diseño y la intensidad del pigmento. Durante la cicatrización el color puede modificarse ligeramente, por lo que algunas técnicas requieren una sesión de retoque alrededor de los treinta días.
Cada procedimiento se adapta a la sensibilidad de la zona, al tipo de piel y al resultado buscado. La duración de la sesión dependerá de la técnica seleccionada y de la extensión del trabajo.